Espero haber captado tu atención con el título, y no, no voy a hablar sólo de porqué el Yoga es tan absolutamente maravilloso tanto para vosotras como para vosotros.

Con el paso del tiempo y la integración de la práctica del Yoga en occidente, el significado de su práctica cambió, o al menos para la mayoría de los que estáis leyendo esto (2) (desde que comencé Actívate! 3.0 en agosto de este año, tan sólo el 0,6% de las visitas al blog proceden de países «occidentales»). Sin embargo, es en el mal llamado «primer mundo» (¿primero?) donde la práctica está volviendo a perseguir aquello por lo que en la India llevan practicando el Yoga siglos (2). No hace falta tener un conocimiento profundo de la disciplina para saber que mejora la flexibilidad, el equilibrio, la coordinación y la fuerza (4). Deducir que te ayuda a mejorar con el bienestar emocional o psicológico es algo que puede no parecer tan claro.

Cuerpo físico: las Asanas

No, el Yoga no es sólo cosa de jubiladas que quieren «hacer algo de ejercicio». Y si no, preguntadle a mis alumnos de FitBoxing de la clase que justamente dimos ayer día 20 (comenzamos con series de Saludos al Sol) u observad a Dylan (fuente).

Una imagen vale más que mil palabras, y ésta resume el trabajo de años que da lugar a esas capacidades de fuerza, equilibrio, flexibilidad y composición corporal, como demuestra Dylan, y como se ha demostrado en el resto de la población (7). No sólo te va a ayudar teniendo un cuerpo escultural, sino que puede mejorar tus frecuentes lumbalgias y el dolor de cabeza o la migraña (6, 8, 11).

Dimensión mental y emocional: Pranayama y meditación

Aunque están íntimamente relacionadas y se pueden practicar simultáneamente, las Asanas («posturas» propiamente dichas) por una parte, y el Pranayama (respiración) y la meditación por otra, buscan objetivos diferentes. Las primeras se centran en todo lo que acabo de describir arriba, y las segundas en conseguir mejoras en la dimensión emocional y mental. Pese a eso, y aunque los seres humanos tendemos a fragmentar los elementos para entenderlos, la naturaleza no entiende de divisiones, y cuando practicas lo haces con tus tres dimensiones.

El Yoga se ha visto efectivo no sólo en población sana, mejorando la auto-confianza y la auto-eficacia, sino también en personas que pueden tener afectaciones severas a nivel emocional como es el caso de los pacientes con cáncer. En ellos, mejora la calidad de vida a través de la relajación, les proporciona estrategias de afrontamiento de problemas, y les confiere aceptación y auto-eficacia (10)

Es maravilloso también porque te da la facilidad de aislarte de ese constante ruido mental que circula constantemente por la cabeza, y porque tiene la capacidad de contribuir a mejorar la salud no sólo en población sana, sino también en enfermos de depresión (12), estrés crónico (3), y ansiedad (3), e incluso con mejor respuesta que si sólo te medicas. Algunas organizaciones ya se lo están tomando en serio, como este hospital psiquiátrico de Noruega que ya es completamente libre de medicamentos (9).

¿Lo mejor de todo? Que si estás considerado como persona sana o paciente con enfermedad mental nunca te va a venir mal (2), y que con sólo doce semanas vas a notar los beneficios (1).

El Yoga y la huella que deja en mí

Sirsasana Cerro del Tío Pío

Y yo, ¿por qué hago Yoga? No sé muy bien si por el trabajo que tengo o por la impronta que han dejado en mí personajes de la talla de Steve Jobs o Elon Musk (tan sólo con leer sus biografías), necesito ser constantemente productivo hasta niveles obsesivos. Es algo que me encanta pero que en ocasiones me hace perder el control. El Yoga es todo lo contrario: me para, me da paciencia, y en algunos casos (no siempre) me ayuda a detener ese ruido mental que suele estar rondando mi cabeza desde las 8:00 hasta las 0:00 de la noche. Y digo paciencia porque he tardado dos años en ser capaz de extender completamente las dos piernas en Sirsasana (foto de arriba) y aguantar el tiempo que quiera. Eso sí, el día que no empiezo en paz, concentrado, y aislado del ruido mental, os aseguro que no soy capaz de mantenerme ni un segundo arriba.

Me proporciona ese equilibrio entre la calma, que es lo que consigo casi siempre que me pongo en la esterilla, y la activación que me supone el resto de mi día a día. Así que quede claro que no, el Yoga no es sólo cosa de chicas.

REFERENCIAS

  1. Aljasir, B., Bryson, M., & Al-shehri, B. (2010). Yoga practice for the management of type II diabetes mellitus in adults: a systematic review. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine7(4), 399-408.
  2. Büssing, A., Michalsen, A., Khalsa, S. B. S., Telles, S., & Sherman, K. J. (2012). Effects of yoga on mental and physical health: a short summary of reviews. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine2012.
  3. Chong, C. S., Tsunaka, M., & Chan, E. P. (2011). Effects of yoga on stress management in healthy adults: a systematic review. Alternative therapies in health and medicine17(1), 32.
  4. Kirkwood, G., Rampes, H., Tuffrey, V., Richardson, J., & Pilkington, K. (2005). Yoga for anxiety: a systematic review of the research evidence. British Journal of Sports Medicine39(12), 884-891.
  5. Ospina, M. B., Bond, K., Karkhaneh, M., Tjosvold, L., Vandermeer, B., Liang, Y., … & Klassen, T. P. (2007). Meditation practices for health: state of the research. Evid Rep Technol Assess (Full Rep)155(155), 1-263.
  6. Posadzki, P., Ernst, E., Terry, R., & Lee, M. S. (2011). Is yoga effective for pain? A systematic review of randomized clinical trials. Complementary therapies in medicine19(5), 281-287.
  7. Roland, K. P., Jakobi, J. M., & Jones, G. R. (2011). Does yoga engender fitness in older adults? A critical review. Journal of aging and physical activity19(1), 62-79.
  8. Sherman, K. J., Cherkin, D. C., Wellman, R. D., Cook, A. J., Hawkes, R. J., Delaney, K., & Deyo, R. A. (2011). A randomized trial comparing yoga, stretching, and a self-care book for chronic low back pain. Archives of internal medicine171(22), 2019-2026.
  9. Sin datos (2017). Noruega implanta el primer hospital psiquiátrico libre de medicamentos. Recuperado de: http://pijamasurf.com/2017/10/noruega_implementa_el_primer_hospital_psiquiatrico_libre_de_medicamentos/
  10. Smith, K. B., & Pukall, C. F. (2009). An evidence‐based review of yoga as a complementary intervention for patients with cancer. PsychoOncology18(5), 465-475.
  11. Tilbrook, H. E., Cox, H., Hewitt, C. E., Kang’ombe, A. R., Chuang, L. H., Jayakody, S., & Torgerson, D. J. (2011). Yoga for Chronic Low Back PainA Randomized Trial. Annals of internal medicine155(9), 569-578.
  12. Uebelacker, L. A., Epstein-Lubow, G., Gaudiano, B. A., Tremont, G., Battle, C. L., & Miller, I. W. (2010). Hatha yoga for depression: critical review of the evidence for efficacy, plausible mechanisms of action, and directions for future research. Journal of Psychiatric Practice®16(1), 22-33.

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