Desde que se inició el estudio del cuerpo humano nuestra concepción del entrenamiento se ha basado en dividirlo en diferentes partes que trabajan por separado: los músculos. Hemos creído esto fundamentalmente por dos razones: en primer lugar, por el estudio de los especialistas en anatomía (y todos los trabajos de investigación posteriores, que han dependido de ellos), y por otra, la extensión a gran escala de los gimnasios en nuestro país, a comienzos de los años 80; el Cuádriceps se encarga de estirar la rodilla, el Bíceps de doblar el codo, el Abdomen de encoger el tronco, y así con un largo etcétera.  De esta forma, hemos contemplado las máquinas de última generación con apoyos ergonómicos y rangos de movimiento dirigidos como un verdadero avance en la ciencia del movimiento. Nada más lejos de la realidad: la gran mayor parte de gestos de nuestro día a día son movimientos de cadenas funcionales, en los que intervienen varias articulaciones, varios planos, realizados preferentemente sobre dos piernas y en un entorno altamente propioceptivo, que hace nuestra actividad casi nunca sea guiada por un elemento externo. No hemos sido capaces de ver que ya tenemos una verdadera máquina que nos proporciona todo lo que persiguen esas máquinas limitantes y que además se adapta perfectamente a cada sujeto: el cuerpo. Posee incluso más herramientas que cualquier aparato de última generación:

  • Cinturón a modo de faja que protege la columna vertebral (musculatura profunda de la parte baja del tronco)
  • Sistema de apoyo para traccionar con fuerza (columna, de nuevo)
  • Sistema que nos informa del rango adecuado (sistema neuromuscular)
  • Receptores en los tendones que nos informan de si la carga es adecuada

Si mi cuerpo funciona de forma global, ¿debo olvidarme por completo de lo analítico?

En absoluto. Para elaborar un movimiento bien orquestado todos los componentes musculares deben de estar a la altura, es por ello que existe la necesidad de restaurar primero de forma analítica cualquier posible deficiencia para después integrar todo en las diferentes cadenas funcionales. Nuestra evolución nos ha permitido desarrollar movimientos globales como sentadillas, fondos, lanzamiento de objetos, y ese es el objetivo que debería estar siempre presente en nuestra mente. También es verdad que si llevas 20, 30 ó 40 años sin realizarlos regularmente, tu cuerpo necesita cierta “fragmentación” para no empezar de golpe. Es, por ejemplo, el caso del fortalecimiento del Cuádriceps con el movimiento de extensión de la rodilla de forma previa a ejecutar con seguridad sentadillas. Necesitas incluso esta fragmentación si eres o has sido deportista de rendimiento, ya que sigues teniendo un riesgo elevado de padecer problemas de tipo músculo-esquelético, no por inactividad, sino porque la propia actividad te haya generado esos problemas.

¿Qué es lo que conecta a unos músculos con otros?

En el cuerpo tenemos un “tejido conectivo ininterrumpido que rodea, conecta, soporta, suspende, protege y divide todas las partes que conforman el cuerpo humano, que se extiende desde los pies a la cabeza y que es difícil de aislar y determinar su nomenclatura por partes. Y la formación de una red tridimensional que proporciona apoyo, soporte y capacidad de transmisión de fuerzas” (Ferreira, 2016). Lo denominamos “fascia”, y se encuentra íntimamente ligada al concepto de cadenas funcionales. Realmente, no representa una entidad en sí misma, sino un conjunto muy extenso en el cual todo está ligado y tiene su continuidad. La menor tensión generada en cualquier punto de la fascia repercute en el resto del conjunto. Por lo tanto, y aunque últimamente se habla mucho del concepto “cadenas musculares”, no hay cadenas separadas: son continuidades funcionales.

¿Cómo puedo entrenar para integrar las cadenas funcionales?

Los dos ejercicios que te muestro a continuación son ejemplos claros de cómo podemos entrenar integrando esas cadenas funcionales. Pruébalos y verás cómo se activa gran parte de tu cuerpo.

Cadenas funcionales y ejercicios para activarlas

Espero que te haya gustado el artículo. En la sociedad actual tendemos a fragmentar todo en partes porque pensamos que así seremos más específicos y conoceremos mejor y más en profundidad los problemas. Todo lo contrario: aunque podamos tener herramientas y recursos analíticos, toda nuestra visión debería de ser global. Centrarse en el árbol en exceso no nos deja ver el bosque.

REFERENCIAS

– Bienfait, M. (2006). La fascia. En M. Bienfait, Bases fisiológicas de la terapia manual y de la osteopatía (pp. 13-50). Barcelona: Paidotribo.

– Busquet, L. (2006). Las cadenas musculares: Tomos 1, 2, 3 y 4. Barcelona: Paidotribo.

– Ferreira, L. (2016). Influencia de la auto-liberación miofascial versus estiramientos estáticos en un programa de entrenamiento de fuerza en miembros inferiores. Universitat de València, Valencia.

– García, H. (2012). Entrenamiento funcional – Una mirada crítica [En línea]. Noviembre de 2012, [fecha de consulta: 5 de septiembre de 2016]. Disponible en < http://www.jmebages.cat/pdf/ponencies_12/05.pdf>

– Sánchez, D. (2013). El entrenamiento funcional [En línea]. Agosto de 2013, [fecha de consulta: 5 de septiembre de 2016]. Disponible en https://es.scribd.com/document/100012088/Entrenamiento-funcional-Domingo-Sanchez

IMÁGENES TOMADAS DE

  1. Peso muerto a una pierna + Remo mancuernas
  2. Plancha prono + Flexión de miembro inferior

 

You may also like these posts
NO ESTÁS DISEÑADO PARA EL SEDENTARISMO

Leave A Reply:

(optional field)

  1. Yo era de los que entrenaba aislando los músculos tal y como me recomendaban en el gimnasio al que voy. Sin embargo, aunque mi tono muscular se mantenía, no acababa de sentirme bien. Era como si las diferentes partes de mi cuerpo en el momento de tener que funcionar conjuntamente, no rindieran como si lo hacían por separado. Notaba que tenía que hacer demasiado esfuerzo al realizar actividades cotidianas como subir unas escaleras y que el cansancio que sentía era desproporcionado, para alguien que entrenaba para "estar en forma". Desde que conocí esta nueva (para mí) forma de hacer deporte, la sensación de bienestar ha mejorado ostensiblemente. Y además se han reducido las lesiones y la sensación de agujetas. Posiblemente si el objetivo es hipertrofiar, o ponerte como un toro para superar unas oposiciones de bombero, haya que pasar obligatoriamente por trabajar el músculo de forma aislada ( no tengo conocimientos para afirmarlo o negarlo), pero a mis casi 47 años y teniendo como objetivo sentirme bien, lo que nos ha presentado Victor se lo recomiendo a todo el mundo.