Cuando se trabaja por objetivos, es igual de importante el qué hacer para alcanzarlos que el valorar si se están consiguiendo. Hay muchas formas de analizar su consecución, algunas son más generales y otras más específicas, pero fundamentalmente utilizaremos la valoración funcional en Fitness Coaching que los protocolos exigen actualmente:

PAR-Q: Cuestionario de la Sociedad Canadiense de Fisiología del Ejercicio, es el que nos da el ok para comenzar el servicio. Puedes echarle un vistazo aquí.

RPE: Siglas en inglés de Percepción Subjetiva del Esfuerzo. Es un indicador, científicamente validado, de la carga física individual que se siente tras la sesión. Lo utilizaremos para regular la cantidad e intensidad del entrenamiento.

Composición corporal: En aquellos casos en los que haga Fitness Coaching para reducir la grasa corporal, tonificar o aumentar el tamaño del músculo, es necesario valorar cuantitativamente el progreso.

Específicas: Cuestionarios como el AKPS para el dolor anterior de rodilla o el APR para la vuelta a la competición deportiva tras una lesión (entre otros), que nos servirán específicamente para valorar tu lesión o patología concreta.