“Dios encomienda a la indigestión la tarea de hacer moral en los estómagos” 

Víctor Hugo

En este primer artículo del renacido Actívate! 3.0 reflexiono en torno a la relación de la alimentación con las emociones, e intento responder a las siguientes cuestiones:

  • ¿Por qué comemos sin ganas de comer?
  • ¿Por qué todo el día tenemos hambre?
  • ¿Qué hay detrás de las directrices alimentarias que tanto nos confunden?
  • ¿Qué puedo hacer si mis emociones controlan lo que acabo comiendo, y esto a su vez me lleva a sentirme peor, volviendo a condicionar lo que como, etc.

SUPERVIVENCIA Y EL CIRCUITO DE LA RECOMPENSA: LA RAZÓN POR LA QUE NOS ALIMENTAMOS

Nos alimentamos para sobrevivir, ¿no? La respuesta parece obvia, pero no es del todo cierta. Si lo fuera, cada vez que nos saltásemos una comida, moriríamos. El cuerpo humano, cuya genética está determinada por millones de años de evolución (somos cuerpos paleolíticos viviendo en la era Digital), premia aquellos comportamientos que nos llevan a sobrevivir haciéndolos placenteros. Por eso nos gusta comer, nos gusta beber y nos gusta el sexo. Los dos primeros hacen que sigamos viviendo y el tercero da vida a nuestros descendientes (o al menos, lo intenta). Es lo que llamamos el «circuito de la recompensa».

Si pusiéramos en un reloj de 24 horas la vida de nuestra especie, sólo nos hemos nutrido con alimentos derivados de la agricultura los últimos 14 segundos, y con productos derivados de la I Revolución Industrial las últimas 32 centésimas. Sabemos que nuestra genética no ha cambiado, y que responde con equilibrio a la alimentación del resto del reloj: frutas, verduras, hortalizas, pescado, carne y huevos. Y sin embargo, nos intentan convencer de que lo bueno es precisamente lo contrario.

INDUSTRIA ALIMENTARIA Y SUS INTERESES

“Con todo lo que dicen en la televisión, lo que lees en internet, y lo que te dicen médicos y nutricionistas, ya no sabes qué comer”. Sí, esta es una frase típica que puedes haberle escuchado a cualquier miembro de tu familia. A mí me ha pasado.

Donde hay dinero, hay intereses, y donde hay intereses, hay manipulación. Coca-Cola facturó, en 2016, 6.527 millones de dólares, y el valor de las ventas de galletas, cereales, pan y bollería industrial superó en el mismo año los 2.530 millones de euros en España. Ahora, pregúntate porqué la Asociación Española de Pediatría sigue recomendando las famosas galletas Dinosaurus para desayunar (fuente). ¿Más baratas que la comida sana? Tres plátanos de buen tamaño valen 1€.

El problema con el azúcar no es sólo el hecho de añadirlo al café, de echar medio bote en el postre del domingo, o de la Coca-Cola; es todo aquello que lo lleva, pero disfrazado. ¿Y qué relación tiene con las emociones? Pues que es adictiva. En palabras de Virginia Gómez, “normalmente nos referimos a una sustancia adictiva cuando causa hábito o crea necesidad. Aunque no todas las personas somos igual de susceptibles ante las mismas sustancias, mucha gente utiliza este tipo de comida, junto con los aperitivos y la comida rápida, como circuito de recompensa; como un modo de paliar el estrés o la ansiedad a través de la ingesta de alimentos con los que obtienen placer” (fuente). Y sí, a mí también me engancha. La ciencia ha llegado afirmar que es ocho veces más adictivo que la cocaína.

Y poco más o menos ocurre con los lácteos, los cereales y las grasas trans, que provocan un profundo malestar en la persona a todos los niveles, desde el emocional hasta el cognitivo pasando por el físico. La mayoría de los alimentos derivados de ellos son baratos y superfluos, sin calidad nutricional, siendo luego la propia industria alimentaria la que te vende suplementación vitamínica o enriquece esos mismos productos procesados con hierro, calcio y minerales. ¿Exigir a la empresa privada o al Estado que se haga responsable de dejar de vendernos información adulterada? No. Seamos conscientes nosotros mismos y hagámonos responsables de nuestra salud.

CONTROL DE LOS IMPULSOS: COME COMIDA NATURAL Y AYUNA

Todos tenemos dos tipos de energía (íntimamente relacionadas): la energía libre, derivada de respetar tu cuerpo emocional y darle el uso a tu mente para el cual fue creada (no para ser el locutor de radio que tenemos constantemente hablándonos como una voz interior), y la energía fisiológica, que se mantiene alta gracias a la alimentación y el movimiento equilibrados. ¿Y qué soluciones tenemos para alimentarnos bien y tener esa energía fisiológica en orden?

Comer comida natural y real

“En nutrición, los conocimientos de los que disponemos son bastante provisionales, aunque hay una teoría que nunca falla: para comer sano, hay que ingerir frutas, verduras y hortalizas, y terminar con los alimentos superfluos” (fuente). Nadie, absolutamente nadie (ni médicos, ni nutricionistas, ni mucho menos representantes de la industria alimentaria) te puede justificar que necesitas azúcar refinada, lácteos, cereales y/o grasas trans. No los hemos comido durante 23 horas, 59 minutos, y 46 segundos del reloj de un día entero, contando éste como la historia de nuestra especie.

¿Y la carne? A día de hoy vives porque tus antepasados se impusieron por selección natural al resto de especies similares, ya que su cerebro era más grande y potente que el del resto. Y ese cerebro creció gracias a las proteínas y grasas (EPA, DHA, ácido araquidónico) que únicamente puedes encontrar en los alimentos de origen animal. Si eres vegetariano porque tu ética lo considera adecuado, adelante. En este vídeo de Carlos Pérez, de Regenera, puedes saber más sobre la relación entre la evolución del ser humano y la alimentación.

Ayunar de forma intermitente

Nuestros antepasados no hacían seis comidas al día. Hacerlo hoy en día provoca que tu cuerpo se encuentre incómodo, siempre con hambre, y que pierdas salud a medio y largo plazo (aunque en el corto no tenga efectos visibles y por lo tanto desde bastantes organizaciones se sigan recomendando comidas cada tres horas).

Tu cuerpo tiene «dos modos»: el modo simpático y el modo parasimpático. El parasimpático, que se pone en marcha con la digestión (entre otras funciones), no permite simultanear las labores de desintoxicación, de desinflamación, y de antienvejecimiento. Por lo tanto, cuanto más tiempo estés digiriendo comida y con el sistema parasimpático activo, más estarás estresando al organismo (la digestión no deja de ser un proceso inflamatorio) y menos tiempo le estarás dejando «respirar». No estás hecho para dedicar el 80% de tu energía diaria a los procesos digestivos.

¿Solución? Ayunar. Eso no quiere decir dejar de comer en tres meses. Significa darle más tiempo cada día al cuerpo para que cumpla sus funciones antiinflamatorias. ¿Cuánto tiempo? Al menos 8 horas. Si llegas hasta las 12, 16 o incluso 20, te sentirás aún mejor. Tranquilo, en esas horas (aunque no necesariamente) cuentan las horas que pasas durmiendo. Un ayuno de 12 horas podría ser adelantar la cena (20:00) y desayunar a las 8:00 de la mañana. Eso es ayunar. Marcos Vázquez de Fitness Revolucionario, en este fabuloso artículo, te cuenta porque ni ralentizarás el metabolismo, ni quemarás músculo, ni te dará un bajón de azúcar, ni dejarás de rendir entrenando, ni tendrás dolores de cabeza e irritación, ni tampoco ENGORDARÁS. A la industria alimentaria qué le interesa, ¿qué tengas el cuerpo en equilibrio y que comas cada 8 o 12 horas, o que te alimentes con productos que te generan adicción cada tres horas para que a las tres siguientes vuelvas a comer los mismos productos que no te sacian y sigas dependiendo de la industria alimentaria para sentirte bien? Yo lo tengo claro. Llevo más de tres años ayunando (12, 16, y algún que otro día 24 horas), intentando prescindir de azúcar refinada, cereales, lácteos y grasas trans, y me encuentro fabulosamente bien.

Ya no dependo de la comida, y no como por estados de ánimo (al menos, casi siempre); como cuando tengo hambre de VERDAD.

REFERENCIAS

– Campos, P. (2014). Cinco elementos cotidianos que se han convertido en el nuevo tabaco. Madrid: El país. Recuperado de: https://elpais.com/elpais/2014/09/21/icon/1411329857_130355.html?rel=rosEP

– de la Serna, D. (2017). Llena tu enero de energía con estos cinco consejos. Madrid: IEPNI. Recuperado de: ttp://iepni.es/blog/09-01-2017/llena-tu-enero-energia-con-estos-5-consejosh

– Europa Press (2017). Coca-Cola gana 6.105 millones en 2016, un 11% menos. Madrid: Expansión. Recuperado de: http://www.expansion.com/empresas/distribucion/2017/02/09/589c73ace5fdea7c358b45b0.html

– Fominaya, C. (2016). «La pirámide alimenticia es un despropósito de arriba abajo. Madrid: ABC. Recuperado de: http://www.abc.es/familia/supersanos/abci-piramide-alimenticia-desproposito-arriba-abajo-201610160123_noticia.html

– González Nuñez, P. (2017). ¿Sabes qué es la alimentación emocional?. España: La mente es maravillosa. Recuperado de: https://lamenteesmaravillosa.com/la-alimentacion-emocional/

– Pérez Ramírez, C. (2017). El circuito de la recompesa. Recupéralo, y ¡sé feliz! (Parte I). Barcelona: Regenera. Recuperado de: http://www.regenera.cat/blog/circuito-la-recompensa-recuperalo-se-feliz-parte-i/

– Pérez Ramírez, C. (2017). El circuito de la recompesa. Recupéralo, y ¡sé feliz! (Parte IV). Barcelona: Regenera. Recuperado de: http://www.regenera.cat/blog/circuito-la-recompensa-recuperalo-se-feliz-parte-iv/

– Revista Aral (2017). El mercado de galletas, cereales, pan y bollería industrial supera los 2.348 millones de euros. Madrid: Revista Aral. Recuperado de: http://www.revistaaral.com/es/notices/2016/12/el-mercado-de-galletas-cereales-pan-y-bolleria-industrial-supera-los-2.348-millones-de-euros-77856.php#.WYHZYYTyjGg

– Carles, T. (2016, diciembre 20). Dieta Paleo – ¿Es la dieta más saludable?. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=Qj6RFlqqOqQ.

– Vázquez Alonso, M. (2015). Mitos sobre el ayuno intermitente y mi método favorito. México: Fitness revolucionario. Recuperado de: https://www.fitnessrevolucionario.com/2015/09/12/mitos-ayuno-intermitente/

– Vergés, M. y Reus, M. (2015). Paleo: volver a lo más ancestral para sobrevivir a la modernidad. Barcelona: Soycomocomo. Recuperado de: https://soycomocomo.es/reportajes/paleo-volver-a-lo-mas-ancestral-para-sobrevivir-a-la-modernidad

– Villegas Alonso, J.A. (2015). Una cura de humildad para los médicos. Murcia: Dieta paleolítica. Recuperado de: https://dieta-paleolitica.blogspot.com.es/2015/08/una-cura-de-humildad-para-los-medicos.html

– Zeland, V. (2005). Reality Transurfing III: Adelante al pasado. Barcelona: Obelisco.

You may also like these posts
SUMMIT PALEO 2017

Leave A Reply:

(optional field)

No comments yet.